Seguro de Decesos vs Seguro de Vida. Principales diferencias

seguros decesos versus vida

Infinidad de veces nos encontramos con clientes que piensan que teniendo un seguro de vida no necesitan contratar un seguro de decesos.  Incluso a compañeros de la mediación les he oído hablar en estos términos.

Creo que son afirmaciones totalmente erróneas y a través de este artículo os voy a contar por qué y cuáles son las principales diferencias entre el seguro de vida y el de decesos.

El seguro de decesos y el seguro de vida no son excluyentes entre sí, sino complementarias. Y si quieres proteger la estabilidad económica de tu familia y a la vez librarles de las gestiones y gastos de un entierro, entonces no cabe otra manera que tener ambas pólizas.

Diferencias entre un seguro de Vida y uno de Decesos

Esta falsa idea mencionada anteriormente, se puede deber en parte al hecho de que ambos seguros cubren el mismo hecho: La muerte del asegurado.

A partir de ahí se acabaron los puntos en común para ambos seguros más allá de que ambos se calculan con las mismas tablas de mortalidad.

La misma ley del contrato del seguro, los indica un carácter muy diferente al definir al seguro de decesos dentro de los seguros NO VIDA.

Si además vemos el fin de uno y otro seguro, descubriremos la principal diferencia.

Finalidad del seguro de vida versus seguro de decesos

1) Seguro de decesos:

Es un seguro de prestación de servicios, donde la compañía se encarga de todos los trámites y gastos que ocasiona el entierro. De esta forma, se libera a la familia de la pesada carga de un sepelio:
  • tanto en lo económico,
  • como con los trámites.

2) Seguro de vida:

Es puramente indemnizatorio. Se les abona el capital asegurado en póliza a los beneficiarios de la misma.

La figura del “beneficiario” es imprescindible en los seguros de vida, mientras que en decesos carece de importancia. Es decir, en el seguro de vida se busca paliar el menoscabo económico que sufrirán los beneficiarios por el fallecimiento del asegurado.

Otro de los aspectos relevantes que ofrece el seguro de decesos respecto al seguro de vida, es su carácter familiar. La póliza de decesos está pensada para cubrir a toda la familia y en una sola póliza podremos asegurar a toda ésta. El seguro de vida tiene un carácter muy marcado individual y tendremos que contratar un seguro de vida por cada asegurado.

La suma asegurada

El establecimiento de la suma asegurada en ambos seguros es totalmente diferente:

1) Seguro de decesos:

La suma asegurada, coincide con el coste de entierro o incineración, y podría llegar a existir un infra-seguro si esta suma no es suficiente para sufragar los gastos. Obligando a los familiares a pagar el capital restante.

2) Seguro de Vida:

La suma asegurada en el seguro de vida se establece de una manera totalmente subjetiva. Es cierto que a veces se hace para cubrir una deuda, otras veces para previsión familiar, pero no existe algo tan claro como los gastos de un entierro en el seguro de decesos, pudiendo el tomador elegir capital que considere oportuno.

Mientras que en el seguro de vida se puede fijar una cantidad arbitraria en función de lo que el asegurado quiera cubrir, en el seguro de decesos, esa cantidad queda fijada por los costes de entierro en la localidad del asegurado.

Limitaciones que impiden al seguro de vida ser un seguro de decesos

Limitación de edad aseguramiento

El artículo 83 de la ley 50/80 de contrato de seguro en el apartado 4 indica que:

“no se podrá contratar un seguro para caso de muerte sobre la cabeza de menores de catorce años de edad o de incapacitados”.

La misma ley ya nos impide asegurar a menores de 14 años mediante un seguro de vida, en otros artículos hemos hablado de la conveniencia de asegurar a recién nacidos en el seguro de decesos, hecho que queda imposibilitado a través de un seguro de vida. Por no mencionar que nuestra póliza de decesos familiar, nos dará cobertura a nuestro bebé en periodo de gestación.

Renovaciones

En el lado opuesto, según las normas de contratación de las compañías, los seguros de vida son renovables hasta las edades comprendidas entre 65 y 80 años. Momento en el cual, la compañía dará por finalizado el contrato. Te encontrarás entonces ya sin cobertura de ningún tipo, y dependiendo de la edad, tampoco podrás contratar un seguro de decesos a prima periódica, ya que éstos establecen una edad máxima de contratación.

Si has leído nuestros artículos sobre los tipos de prima en el seguro de decesos, sabrás que a esas edades ya deberías tener un seguro de decesos a prima nivelada desde hace unos años.

El tiempo en disponer del dinero

La necesidad de pagar los gastos de entierro es inmediata, mientras que en un seguro de vida se tarda unos 40 días en cobrar después de haber entregado toda la documentación exigida por la compañía.

Es cierto que hay aseguradoras, que dentro de las coberturas del seguro de vida, cuentan con un adelanto para gastos de sepelio. Aún así, tanto funerarias como ayuntamientos, exigen el pago inmediato de la prestación, de tal modo que el dinero del adelanto no llegaría a tiempo.

Gestiones, permisos, papeleos

Si hay algo realmente diferenciador del seguro de decesos, es la gestión de todos los trámites durante el sepelio que se le brinda a la familia.

En momentos tan difíciles como es la pérdida de un familiar, tener todo resuelto y preocuparse exclusivamente de acompañar a nuestro ser querido, adquiere un carácter de vital importancia.

Dentro de las coberturas de la póliza, la compañía del seguro de decesos también nos dejará tramitados los documentos más importantes que conlleva el fallecimiento de una persona. Entre otros, dejará resuelto el certificado de defunción y últimas voluntades, así como las pensiones de orfandad y viudedad.

Además, nos ofrecen una consulta gratuita al abogado de la compañía para resolver otras cuestiones como son el testamento, las cuentas bancarias del fallecido, etc.

El traslado del fallecido

Una de las coberturas más importantes en el seguro de decesos es la de traslado nacional e internacional. El seguro de vida carece de esta cobertura, y es un gasto que puede hacer disparar la factura del entierro. Las gestiones de este traslado, con todos los permisos y papeleos que conllevaría un traslado internacional son resueltas por la compañía para la repatriación del féretro.

Es otra razón más de peso por la que un seguro de vida no puede sustituir a un seguro de decesos.

Nuestro consejo al respecto de este tema

Se puede “creer o no creer” en el seguro de decesos, pero no debemos caer en el error de pensar que un seguro de vida puede sustituir una póliza de decesos. 

Son seguros concebidos para cubrir cosas muy diferentes. Y cada uno tiene sus coberturas optimizadas para cubrir al máximo las necesidades para los que fueron diseñados.

El hecho de que los dos estén relacionados con la muerte del asegurado no significa que protejan o cubran las mismas cosas como hemos podido leer a lo largo de este artículo.

Puedes solicitarnos información de ambos en los siguientes enlaces:

Seguro de Decesos vs Seguro de Vida. Principales diferencias
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Raúl Vera García

Corredor de seguros colegiado en Madrid.
Especialista en Decesos, lleva 15 años como mediador de seguros. Ganador del premio Piniés en 2015 al mejor alumno de España del curso de mediadores gracias a su tesis “Conflictos derivados de la falta de regulación del ramo de decesos”.
Especializado igualmente en seguros personales tales como salud, vida o accidentes.
Padre de dos niñas maravillosas y aficionado al balonmano y otros deportes como el esquí y el surf.

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